Los atletas y entrenadores paralímpicos confían en la neurociencia para mejorar la práctica deportiva

Publicado en 23 de agosto de 2021

Cuando el atleta paranatación Adriano Lima, de 49 años, fue convocado para representar a Brasil en los Juegos Paralímpicos de Atlanta en 1996, el proceso de evaluación para elegir su categoría no fue sencillo. Como muchos para-atletas, Adriano, quien está parapléjico desde los 17 años debido a un accidente de trabajo, tuvo que cambiar de categoría y fue discutido al menos tres veces antes de poder ser clasificado oficialmente en la competencia. Encontrar un método de evaluación objetivo para categorizar a los para-atletas, que necesitan que se evalúen aspectos como la movilidad y la sensibilidad antes de ingresar a los eventos, es uno de los principales desafíos para hacer que las competencias para-deportivas sean más democráticas y justas. En Macaíba, Rio Grande do Norte, investigadores del Instituto Santos Dumont (ISD) en las áreas de neurociencia y neuroingeniería se enfocan cada vez más en el tema, con el fin de desarrollar tecnologías e investigaciones que hagan posible esta realidad.

 

Clasificadora nacional en las modalidades paralímpica de boccia y fútbol para personas con parálisis cerebral, Thaísa Lucas Filgueira, de 34 años, máster en Neuroingeniería, explica que, actualmente, las clasificaciones que definirán si los para-atletas son elegibles o no para competir en una determinada modalidad, así como su respectiva clase de competición, dependen de criterios clínicos que son subjetivos al evaluador.

 

Como consecuencia de esto, la decisión final o confirmación de la clase del para-atleta puede tomar más tiempo, y generar discusiones entre clasificadores, entrenadores y atletas, quienes pueden presentar diferentes interpretaciones para ciertas pruebas clínicas aplicadas. “El desarrollo de tecnologías que ayudan en los procesos de evaluación clínica permiten clasificaciones más precisas y con criterios más objetivos. “Las investigaciones relacionadas con cómo se comporta nuestro cerebro al realizar una determinada actividad pueden ayudar a los clasificadores a tener mayor claridad sobre qué y cómo deben realizar sus investigaciones clínicas”, explica el evaluador.

 

Edgard Morya, profesor e investigador del ISD, explica que la principal ventaja de utilizar aspectos de la neurociencia y la neuroingeniería asociados a las prácticas paradeportivas es que permiten comprender cómo las deficiencias afectan al sistema nervioso y, a partir de ahí, proponer herramientas que se puedan utilizar para evaluar y mejorar el rendimiento de los deportistas. “Hay dos tipos principales de aplicaciones. “Utilizamos sensores inerciales y electromiografía, por ejemplo, para evaluar el movimiento de una persona, lo que se puede traducir en un tipo de diagnóstico capaz de identificar si ese músculo realmente tenía espasticidad (contr, o si lo que está ocurriendo es una contracción voluntaria. Es posible diferenciar la activación muscular y, con eso, mejorar el sistema de clasificación de los deportistas”, afirma.

 

Mejora del rendimiento

Poder mejorar el rendimiento de los para-atletas fue el principal objetivo del investigador Matheus Dantas. Matheus, quien coordinó la Asociación Nacional de Deportes para Discapacitados (ANDE) entre 2016 y 2020, explica que la neurociencia es capaz de aportar muchas respuestas para los deportes que trabajan con personas que tienen lesiones en el Sistema Nervioso Central, como es el caso de la bochas. Actualmente cursando un doctorado en Educación Física en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), relata que las contribuciones van desde el monitoreo de los patrones oculares de atletas en deportes de precisión hasta el desarrollo de realidades virtuales capaces de optimizar el entrenamiento, como es el caso de IvR Boccia, desarrollado en el ISD. “Se abre un nuevo mundo para la evaluación y el entrenamiento de los atletas paralímpicos y este mundo involucra tecnología y neurociencia. “Seguramente, en un corto período de tiempo, tendremos la presencia de neurocientíficos dentro de los equipos multidisciplinares de las más diversas modalidades paralímpicas”, asegura Matheus.

 

Para el profesor Edgard Morya, las inversiones en el área aún son insuficientes en comparación al potencial de Brasil, pero formar profesionales que puedan pensar en soluciones accesibles para popularizar y facilitar la práctica del deporte entre personas con discapacidad es el primer paso para fortalecer y valorizar el área. “La idea de formar estudiantes de posgrado en investigación con deportistas, para-atletas y juegos adaptados es lograr que este tipo de investigaciones ayuden a atraer más atención y financiación a este sector, además de formar más recursos humanos que piensen en estas áreas. Si no hay recursos humanos, no habrá inversión. “Mejorar el rendimiento, la calidad de vida y las relaciones sociales de las personas involucradas en esta labor es el objetivo”, enfatiza.

 

Texto:  Mariana Ceci / Ascom – ISD

Foto: Ricardo Araújo / Ascom – ISD

Consultoría de comunicación
comunicacao@isd.org.br
(84) 99416-1880

Instituto Santos Dumont (ISD)

Es una Organización Social vinculada al Ministerio de Educación (MEC) y engloba al Instituto Internacional de Neurociencia Edmond y Lily Safra y al Centro de Educación e Investigación en Salud Anita Garibaldi, ambos en Macaíba. La misión del ISD es promover la educación para la vida, formando ciudadanos a través de acciones integradas de enseñanza, investigación y extensión, además de contribuir para una transformación más justa y humana de la realidad social brasileña.

Consultoría de comunicación
comunicacao@isd.org.br
(84) 99416-1880

Comparte esta noticia

Recomendado

Más noticias

Los atletas y entrenadores paralímpicos confían en la neurociencia para mejorar la práctica deportiva

Cuando el atleta paranatación Adriano Lima, de 49 años, fue convocado para representar a Brasil en los Juegos Paralímpicos de Atlanta en 1996, el proceso de evaluación para elegir su categoría no fue sencillo. Como muchos para-atletas, Adriano, quien está parapléjico desde los 17 años debido a un accidente de trabajo, tuvo que cambiar de categoría y fue discutido al menos tres veces antes de poder ser clasificado oficialmente en la competencia. Encontrar un método de evaluación objetivo para categorizar a los para-atletas, que necesitan que se evalúen aspectos como la movilidad y la sensibilidad antes de ingresar a los eventos, es uno de los principales desafíos para hacer que las competencias para-deportivas sean más democráticas y justas. En Macaíba, Rio Grande do Norte, investigadores del Instituto Santos Dumont (ISD) en las áreas de neurociencia y neuroingeniería se enfocan cada vez más en el tema, con el fin de desarrollar tecnologías e investigaciones que hagan posible esta realidad.

 

Clasificadora nacional en las modalidades paralímpica de boccia y fútbol para personas con parálisis cerebral, Thaísa Lucas Filgueira, de 34 años, máster en Neuroingeniería, explica que, actualmente, las clasificaciones que definirán si los para-atletas son elegibles o no para competir en una determinada modalidad, así como su respectiva clase de competición, dependen de criterios clínicos que son subjetivos al evaluador.

 

Como consecuencia de esto, la decisión final o confirmación de la clase del para-atleta puede tomar más tiempo, y generar discusiones entre clasificadores, entrenadores y atletas, quienes pueden presentar diferentes interpretaciones para ciertas pruebas clínicas aplicadas. “El desarrollo de tecnologías que ayudan en los procesos de evaluación clínica permiten clasificaciones más precisas y con criterios más objetivos. “Las investigaciones relacionadas con cómo se comporta nuestro cerebro al realizar una determinada actividad pueden ayudar a los clasificadores a tener mayor claridad sobre qué y cómo deben realizar sus investigaciones clínicas”, explica el evaluador.

 

Edgard Morya, profesor e investigador del ISD, explica que la principal ventaja de utilizar aspectos de la neurociencia y la neuroingeniería asociados a las prácticas paradeportivas es que permiten comprender cómo las deficiencias afectan al sistema nervioso y, a partir de ahí, proponer herramientas que se puedan utilizar para evaluar y mejorar el rendimiento de los deportistas. “Hay dos tipos principales de aplicaciones. “Utilizamos sensores inerciales y electromiografía, por ejemplo, para evaluar el movimiento de una persona, lo que se puede traducir en un tipo de diagnóstico capaz de identificar si ese músculo realmente tenía espasticidad (contr, o si lo que está ocurriendo es una contracción voluntaria. Es posible diferenciar la activación muscular y, con eso, mejorar el sistema de clasificación de los deportistas”, afirma.

 

Mejora del rendimiento

Poder mejorar el rendimiento de los para-atletas fue el principal objetivo del investigador Matheus Dantas. Matheus, quien coordinó la Asociación Nacional de Deportes para Discapacitados (ANDE) entre 2016 y 2020, explica que la neurociencia es capaz de aportar muchas respuestas para los deportes que trabajan con personas que tienen lesiones en el Sistema Nervioso Central, como es el caso de la bochas. Actualmente cursando un doctorado en Educación Física en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), relata que las contribuciones van desde el monitoreo de los patrones oculares de atletas en deportes de precisión hasta el desarrollo de realidades virtuales capaces de optimizar el entrenamiento, como es el caso de IvR Boccia, desarrollado en el ISD. “Se abre un nuevo mundo para la evaluación y el entrenamiento de los atletas paralímpicos y este mundo involucra tecnología y neurociencia. “Seguramente, en un corto período de tiempo, tendremos la presencia de neurocientíficos dentro de los equipos multidisciplinares de las más diversas modalidades paralímpicas”, asegura Matheus.

 

Para el profesor Edgard Morya, las inversiones en el área aún son insuficientes en comparación al potencial de Brasil, pero formar profesionales que puedan pensar en soluciones accesibles para popularizar y facilitar la práctica del deporte entre personas con discapacidad es el primer paso para fortalecer y valorizar el área. “La idea de formar estudiantes de posgrado en investigación con deportistas, para-atletas y juegos adaptados es lograr que este tipo de investigaciones ayuden a atraer más atención y financiación a este sector, además de formar más recursos humanos que piensen en estas áreas. Si no hay recursos humanos, no habrá inversión. “Mejorar el rendimiento, la calidad de vida y las relaciones sociales de las personas involucradas en esta labor es el objetivo”, enfatiza.

 

Texto:  Mariana Ceci / Ascom – ISD

Foto: Ricardo Araújo / Ascom – ISD

Consultoría de comunicación
comunicacao@isd.org.br
(84) 99416-1880

Instituto Santos Dumont (ISD)

Es una Organización Social vinculada al Ministerio de Educación (MEC) y engloba al Instituto Internacional de Neurociencia Edmond y Lily Safra y al Centro de Educación e Investigación en Salud Anita Garibaldi, ambos en Macaíba. La misión del ISD es promover la educación para la vida, formando ciudadanos a través de acciones integradas de enseñanza, investigación y extensión, además de contribuir para una transformación más justa y humana de la realidad social brasileña.

Consultoría de comunicación
comunicacao@isd.org.br
(84) 99416-1880

Comparte esta noticia