Una de las celebraciones más esperadas por los brasileños, el Carnaval comenzó oficialmente en Natal el jueves 8 de febrero. Durante la fiesta es común ver bloques, tambores y estímulos visuales y sensoriales que pueden ser procesados con mayor dificultad por los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Esto, sin embargo, no significa que esta población deba ser excluida de las celebraciones: hay una serie de acciones que pueden adoptar la familia, los amigos y la sociedad en general para asegurar una celebración inclusiva.
Según la Terapeuta Ocupacional Preceptora del Instituto Santos Dumont (ISD), Jardany Barros, la primera estrategia que puede adoptar la familia es prepararse con antelación para la celebración. “Estas personas suelen tener un patrón de rigidez conductual, lo que hace que los eventos que están fuera de su rutina resulten desafiantes y estresantes”, explica la terapeuta ocupacional.
Proporcionar a las personas una comprensión previa de lo que sucederá durante un período determinado es crucial. El uso de estrategias visuales, como imágenes que representen simbólicamente ese período, calendarios visuales e historias sociales, puede ser eficaz, aconseja. También destaca la importancia de adoptar un lenguaje sencillo, integrado con métodos visuales, para garantizar una comunicación efectiva.
Además, se recomienda que las familias busquen lugares que también ofrezcan espacios reservados, que permitan al niño salir del entorno más concurrido en caso de ser necesario. Evitar fuentes de estímulos aversivos, como fuegos artificiales o ruidos fuertes, ayuda a minimizar los posibles desencadenantes de convulsiones. Respetar las preferencias sensoriales del niño es fundamental, ya sea en cuanto a la ropa, las texturas de los alimentos o la provisión de dispositivos de adaptación sensorial, como orejeras o gafas de sol, según las necesidades individuales, destaca.
Recepción
Sin embargo, todas estas estrategias no garantizan que no pueda ocurrir una crisis sensorial. Por lo tanto, es importante que los acompañantes de personas autistas estén atentos a las señales verbales y no verbales que puedan indicar malestar. En estos casos, el terapeuta ocupacional destaca que es importante respetar la tolerancia y los límites del individuo, redirigiéndolo a un espacio más tranquilo y con menos estímulos sensoriales.
El punto de partida esencial es el respeto y la comprensión. Reconocer que la forma en que un niño autista busca diversión puede ser muy diferente a la habitual, afirma Jardany Barros.
También destaca que es posible que estas personas se muevan de una forma única, emitiendo sonidos diferentes, sobre todo en la infancia, y acercándose a las personas de forma más directa, repitiendo en ocasiones palabras o frases con mayor insistencia. Comprender que estas expresiones representan su forma de relacionarse con el mundo es fundamental para fomentar la comprensión y reducir las miradas prejuiciosas y los comentarios desagradables que afectan la participación social. Es fundamental ser consciente de las necesidades individuales de la persona autista. Respete sus decisiones sobre la participación en eventos festivos y cómo desea hacerlo, añade.
ACERCA DEL Distrito Escolar Independiente
El Instituto Santos Dumont es una Organización Social vinculada al Ministerio de Educación (MEC) y engloba al Instituto Internacional de Neurociencia Edmond y Lily Safra y al Centro de Educación e Investigación en Salud Anita Garibaldi, ambos en Macaíba. La misión del ISD es promover la educación para la vida, formando ciudadanos a través de acciones integradas de enseñanza, investigación y extensión, además de contribuir para una transformación más justa y humana de la realidad social brasileña.



