19/12/2016
Texto e imágenes: Luiz Paulo Juttel / Ascom – ISD
CEPS capacita a enfermeras de Macaíba sobre la importancia de la detección temprana del autismo
Brasil tiene alrededor de 2 millones de personas que sufren Trastorno del Espectro Autista (TEA). A nivel mundial, esta estimación alcanza los 70 millones. Como este es un tema de acción para el Centro de Educación e Investigación en Salud Anita Garibaldi (CEPS), los preceptores multidisciplinarios de la institución organizaron un Curso de Capacitación sobre la Importancia de la Detección Precoz del Autismo para enfermeros del municipio de Macaíba en noviembre y diciembre. El objetivo principal de la estrategia fue capacitar a los profesionales más cercanos a los niños en la comunidad para percibir señales que puedan, tempranamente, sugerir un diagnóstico de autismo.
Cuanto antes se detecte el TEA en los niños, mayores serán las posibilidades de intervención médica y de desarrollo cognitivo. Alrededor de 20 enfermeras participaron en la capacitación realizada en dos encuentros. El primero de ellos comenzó con un vídeo que mostraba a un niño realizando sus actividades cotidianas. Los instructores dividieron a los participantes en grupos y les pidieron que analizaran y discutieran los comportamientos del niño mostrados en el video, destacando posibles signos de autismo. Luego de esta dinámica, se realizó un gran debate grupal y exposiciones teóricas sobre el tema. El segundo día de capacitación, celebrado aproximadamente un mes después del primero, sirvió para profundizar en los temas tratados en el primer encuentro.
La neuróloga infantil Celina Reis explica que el objetivo del curso promovido por el CEPS no fue formar enfermeras para diagnosticar el Trastorno del Espectro Autista, pues este lo realiza un equipo multidisciplinario que busca verificar y descartar el hallazgo de otras posibles enfermedades asociadas al neurodesarrollo. Nuestro objetivo es capacitar a profesionales para que identifiquen los primeros signos del TEA y orienten adecuadamente a los padres para que busquen ayuda médica. Muchas familias no aceptan que sus hijos tengan alguna discapacidad neurológica y demoran la consulta con un especialista, explica Reis.
Los signos del Trastorno del Espectro Autista abarcan déficits en tres esferas conjuntas: la interacción social, la comunicación y la presencia de conductas repetitivas e intereses restringidos. La psicóloga infantil del CEPS, Samantha Maranhão, advierte que es importante que los padres observen la calidad e intensidad de estas señales, así como la relación entre estos comportamientos y el contexto social del niño. El trastorno también aparece en mayor número en los niños, estando presente en cuatro niños por cada niña.
Además de Celina Reis y Samantha Maranhão, participó del Curso CEPS la fonoaudióloga infantil, Flávia Gobbi.



