Del 1 de enero al 20 de julio de 2021, la Covid-19 provocó la muerte de 41 mujeres embarazadas o en puerperio en todo Rio Grande do Norte. En algunos casos, los bebés tampoco sobrevivieron a la enfermedad. La cifra es prácticamente el triple o 192.85% mayor que las 14 muertes registradas por la enfermedad a lo largo del año pasado en el estado de Rio Grande do Norte. La investigación fue realizada por el Instituto Santos Dumont (ISD) con base en datos de la Secretaría de Estado de Salud Pública (Sesap/RN). Las mujeres embarazadas y en posparto forman parte del grupo de riesgo para el nuevo coronavirus, y el ISD, a través del Centro de Educación e Investigación en Salud Anita Garibaldi (Anita), en Macaíba, desarrolla acciones con el objetivo de reducir la mortalidad materna e infantil.
Una de las mujeres que no sobrevivió a las complicaciones causadas por el nuevo coronavirus fue la ama de casa María Aparecida Camilo de Souza, de 39 años. Después de ser internada dos veces en la Unidad de Atención de Emergencias (UPA) de Macaíba con síntomas respiratorios característicos de la Covid-19 y no ser hospitalizada, fue atendida por la infectóloga Carolina Damásio, preceptora del ISD. Al notar que la enfermedad empeoraba, el médico remitió a María Aparecida al Hospital Giselda Trigueiro, en Natal. Fue ingresada en una cama de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), pero falleció pocos días después. María Aparecida tenía seis meses de embarazo y fue sometida a una cesárea de emergencia. El bebé nació vivo, pero no sobrevivió.
“El embarazo es un factor de riesgo importante para la Covid-19. Aumenta la posibilidad de complicaciones, incluso si la embarazada no tiene otras comorbilidades, y también aumenta su posibilidad de morir. Por eso, es necesario proteger y vacunar a las mujeres embarazadas”, destaca Carolina Damásio. También relata que las mujeres embarazadas que acudieron a las unidades de salud del Estado ya presentaban síntomas graves. “Llegaron con dificultad recibiendo orientación y seguimiento al inicio del tratamiento y llegaron a los hospitales en un estado mucho más grave, requiriendo intubación”, señala la infectóloga del ISD.
Según la subcoordinadora de Vigilancia en Salud de la Sesap/RN, Diana Rego, el aumento considerado “alarmante” de muertes entre mujeres embarazadas y puérperas no fue causado por una cepa más letal de covid-19, sino por la dinámica del avance de la pandemia en el Estado. “Entre marzo y mayo de este año tuvimos un pico de muertes entre mujeres embarazadas y mujeres que habían dado a luz recientemente, que forman parte del grupo de riesgo. Durante las vacaciones de fin de año y de verano se produjo una propagación alarmante del virus. No hubo una cepa específica para este grupo. Fue un reflejo de la pandemia en su conjunto. “Teníamos números alarmantes”, analiza Diana Rego. En total, el Estado ha registrado, hasta este miércoles (21/07), 55 muertes por infección por el nuevo coronavirus entre personas incluidas en estos grupos.
Según cifras analizadas por el Instituto Santos Dumont, entre marzo y mayo de este año el número de muertes de mujeres embarazadas o en puerperio alcanzó su pico. En marzo hubo 7; el mes siguiente 8, llegando a 11 en mayo (el más alto en un mes desde el inicio de la pandemia hasta la fecha). Para reducir las incidencias, Sesap/RN promovió en junio pasado una campaña de inmunización específica para mujeres en este contexto. El resultado fue una disminución de muertes entre ellos, con 8 casos en junio y 2 entre principios y el 20 de este mes de julio.
“Seguimos manteniendo la dinámica de vacunación para estos grupos y buscamos activamente a mujeres embarazadas o en posparto de todas las edades. Lo ideal es que todos se vacunen contra el Covid-19 independientemente de la edad”, destaca Diana Rego.
Brasil
En junio de este año, la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) publicó una encuesta con datos nacionales sobre las muertes de mujeres en estos grupos. La muerte de mujeres embarazadas y puérperas a causa del Covid-19, según expertos, agrava el crítico problema de mortalidad materna que vive Brasil desde hace años. Señalan que esta preocupación creció a medida que el Covid-19 comenzó a presentar cuadros que escapaban a la regla de un síndrome respiratorio clásico, pero con efectos sistémicos.
“Además del riesgo debido a esta plausibilidad biológica, la mortalidad materna está fuertemente influenciada por el acceso y disponibilidad de recursos de atención para el prenatal, parto y puerperio”, destacan. El estudio destaca que en 2020 se reportaron en el país. 560 muertes por Covid-19 en mujeres embarazadas y puérperas. En 2021, hasta el cierre de este análisis (en junio), las muertes maternas ya habían superado la cifra reportada en el año anterior: se registraron 1.156 muertes, más del doble que en 2020. La mayoría de ellas, según el análisis, ocurren durante el embarazo y no en el puerperio.
Derecho nacional
En mayo de este año, la Presidencia de la República sancionó la Ley 14.151, que dispone “la separación de las trabajadoras embarazadas de las actividades laborales presenciales durante la emergencia de salud pública de importancia nacional derivada del nuevo coronavirus”. El documento regula el retiro de las mujeres de este perfil de las actividades laborales presenciales, sin perjuicio de su remuneración.
“El trabajador que se encuentre en licencia (…) estará disponible para realizar actividades en su domicilio, mediante teletrabajo, trabajo a distancia u otra modalidad de trabajo a distancia”, señala el párrafo único de la ley en cuestión.
“Vacunar a este grupo de mujeres es fundamental”
Dr. Reginaldo Freitas Júnior, obstetra y director general del ISD
El número de mujeres embarazadas y puérperas fallecidas por Covid-19 en RN prácticamente se triplicó en los primeros siete meses de este año en comparación con todo el 2020. ¿Cómo se explica este aumento? ¿Ha reaparecido la enfermedad?
No es posible identificar una única explicación para este escenario tan desolador, pero es innegable que la mayor exposición de nuestras mujeres embarazadas y puérperas es un reflejo del comportamiento de nuestra sociedad en relación a las medidas de prevención de la contaminación, y que estas muertes no sólo representan cuestiones específicamente inherentes al comportamiento de la enfermedad durante el embarazo, sino, sobre todo, la fragilidad de una red de atención a la salud materna que aún no es capaz de garantizar el derecho a una maternidad segura.
¿Es posible trazar un perfil de estas mujeres? ¿Son jóvenes, con comorbilidades?
En Brasil, históricamente, la mortalidad materna es mucho mayor entre las mujeres negras, aquellas con menores ingresos y menor educación. Y las principales causas son la hipertensión arterial durante el embarazo, la hemorragia posparto y las infecciones. Sin embargo, el Covid-19 ha impactado este escenario de muchas maneras, incluido el perfil epidemiológico de las mujeres que mueren. El impacto se puede identificar en diferentes grupos de edad, clases sociales y entre mujeres con y sin comorbilidades.
¿Qué se puede hacer para reducir la tasa de mortalidad de mujeres embarazadas y posparto por COVID? ¿Qué recomienda la OPS/OMS al respecto?
El punto crucial es repensar la organización de la red de atención, en un esfuerzo conjunto de todos los niveles de gestión del SUS para fortalecerla. La planificación reproductiva y la atención prenatal son, sin duda, piezas claves en esta lucha. La suspensión de estos servicios durante la pandemia contribuyó en gran medida a la tragedia que estamos presenciando ahora. La atención hospitalaria calificada es otro aspecto vital para garantizar que estas mujeres tengan acceso a la mejor atención posible. En Brasil, hay un dato que nos preocupa mucho: una de cada cinco mujeres embarazadas y puérperas que murieron por Covid-19 no tuvieron acceso a unidades de cuidados intensivos (UCI) y 33% no fueron intubadas. Esto significa claramente no haber tenido acceso a la atención necesaria para tener una posibilidad de cura. Por último, vacunar a este grupo de mujeres es, sin duda alguna, esencial.
Respecto a las vacunas contra el Covid-19, ¿se pueden administrar a mujeres embarazadas y que hayan dado a luz recientemente sin ningún riesgo?
Por el momento, este aumento significativo de la mortalidad materna por Covid-19 en Brasil no permite cuestionar la vacunación de mujeres embarazadas y en posparto. Todas las personas, con y sin comorbilidades, deben vacunarse, respetando la mejor evidencia científica disponible y es necesario difundir esta información para que la población pueda adherirse a ella. También considero importante que no se exijan informes, recetas o certificados, más allá de los que evidentemente acrediten el embarazo y el puerperio, como estrategia para llegar al mayor número posible de mujeres vacunadas.
Algunas mujeres embarazadas fallecidas por Covid-19 en el Estado:
Ana Karine, 36 años (fallecida en febrero de 2021);
Amanda Gabriela Lima, 30 años (falleció en marzo de 2021);
Flávia Roberta do Nascimento Negreiros, 33 años (fallecida en mayo de 2021);
Maria Aparecida Camilo de Souza, 39 años (falleció en junio de 2021).
Números
Evolución de las muertes de mujeres embarazadas y puérperas por covid-19 en RN
Año 2020
Junio – 8
Julio – 1
1 de agosto
Septiembre – 0
Octubre – 1
Noviembre – 3
Diciembre – 0
Total: 14
Año 2021
Enero – 3
Febrero – 2
7 de marzo
Abril – 8
11 de mayo
Junio – 8
Julio – 2 (hasta el 20)
Total: 41
Total desde el inicio de la pandemia: 55
Fuente: Secretaría de Estado de Salud Pública (Sesap/RN)
Texto: Ricardo Araújo / Ascom – ISD
Foto: Ricardo Araújo / Ascom – ISD
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Instituto Santos Dumont (ISD)
Es una Organización Social vinculada al Ministerio de Educación (MEC) y engloba al Instituto Internacional de Neurociencia Edmond y Lily Safra y al Centro de Educación e Investigación en Salud Anita Garibaldi, ambos en Macaíba. La misión del ISD es promover la educación para la vida, formando ciudadanos a través de acciones integradas de enseñanza, investigación y extensión, además de contribuir para una transformación más justa y humana de la realidad social brasileña.




